
9. TECNOLOGÍA POPULAR EN EL QUIJOTE
Molinos de viento (Primera parte, capítulo 8)
Se trata de una torre cilíndrica rematada con una cubierta cónica, construida con piedras del lugar, unidas a base de cal y arena. El interior de la torre se cubría con yeso.
Tenían una escalera de caracol, que comunica los tres pisos de que constaba, y que se apoyaba en la pared interna. El piso inferior servía para guardar los útiles. En la central o «cuarto de en medio», se almacenaba el grano y en la superior, se colocaba la maquinaria de molturación.
Los molinos servían para aprovechar la energía del viento. Utilizaban unas aspas recubiertas con lonas, unidas mediante un «buje» a un «árbol» que comunicaba con una maquinaria en el interior.
El proceso de molienda se realizaba vertiendo el grano en una tolva, de donde pasaba por una canaleja que la conducía a las muelas. La harina resultante caía por un cubo al piso central, donde se recogía en sacas o costales.
Los molinos se ubicaban en lugares donde existían fuertes vientos, como crestas de pequeños cerros u oteros próximos a los pueblos. Vientos, que en La Mancha , son y les llaman: solanos (alto, fino y hondo), moriscote, ábregos (hondo y alto), tolezano, cierzo, matacabras...
El batán
Se usaba para golpear las telas, paños o tejidos, mediante unas mazas de madera (también llamadas porras o pisones), para aumentar su resistencia. A esa operación se la llamaba abatanado o enfurtido.
Los batanes eran de madera y constaban de una rueda vertical abierta, movida por el agua, solidaria a un «árbol» con unas «levas», que levantaban y dejaban caer de manera periódica y rítmica las pesadas mazas sobre las telas.
Las mazas tenían forma prismática con una base oblicua y eran soportadas por un bastidor, montado sobre una estructura principal, llamada potro.
La aceña
Molino harinero de agua situado dentro del cauce de un río. En El Quijote aparece nombrada en el capítulo 29 de la Segunda parte cuando los protagonistas deciden atravesar el río Ebro.
Consta de una gran rueda afianzada por el eje en dos fuertes pilares, y la cual, movida por el impulso de la corriente, da vueltas y mueve a su vez las muelas que trituran el trigo.
Las aceñas harineras requieren para su instalación grandes corrientes de agua, pues las ruedas motrices que emplean son de simples paletas y, por tanto, tienen un rendimiento muy bajo.
Departamento de Tecnología (Rafael Rueda).

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