
5. LA FRASEOLOGÍA DEL QUIJOTE De todas las citas, dichos y frases hechas del Quijote, resalta el uso de los refranes , frases cortas de origen anónimo y popular que de forma directa o figurada expresan poéticamente una enseñanza, un consejo moral o práctico.
Aunque hoy su uso literario no está de moda, en la literatura medieval y de los siglos de Oro era un recurso muy usado “…Paréceme Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la mesma experiencia, madre de las ciencias todas…” (I, 21).
A través de los refranes Cervantes consigue que Sancho, que debería mostrarse como un personaje inculto e ignorante, aparezca como un sabio en muchas ocasiones, utilizándolos para profundizar en los temas, de manera sencilla, ingeniosa y rápida. Pero también tienen una función humorística porque a veces Sancho los dice sin tener relación con lo que habla y por ello Don Quijote aconseja a Sancho no decirlos tan a menudo:
“…También, Sancho, no has de mezclar en tus pláticas la muchedumbre de refranes que sueles; que puesto que los refranes son sentencias breves, muchas veces los traes tan por los cabellos, que más parecen disparates que sentencias…”
“…Eso Dios lo puede remediar-respondió Sancho-; porque sé más refranes que un libro, y viénenseme tantos juntos a la boca cuando hablo, que riñen por salir unos con otros; pero la lengua va arrojando los primeros que encuentra, aunque no vengan a pelo: mas yo tendré cuenta de aquí delante de decir los que convengan a la gravedad de mi cargo; que en casa llena presto se guisa la cena; y quien destaja no baraja; y a buen salvo está el que repica; y el dar y tener seso ha menester…”
“…¡Eso sí, Sancho! –dijo Don Quijote- Encaja, ensarta, enhila refranes; que nadie te va a la mano… Estoyte diciendo que excuses refranes y en un instante has echado aquí una letanía dellos, que así cuadran con lo que vamos tratando, como por los cerros de Úbeda. Mira Sancho, no te digo yo que parece mal un refrán traído a propósito; pero cargar y ensartar refranes a troche y moche, hace la plática desmayada y baja…” La conversación entre los dos continúa y replica Sancho “…Paréceme que vuestra merced es como lo que dicen: Dijo la sartén a la caldera: Quítate allá ojinegra., estáme reprehendiendo que no diga yo refranes, y ensártalos vuesa merced de dos en dos… (II, 43)
Estos son solo ejemplos de los muchos que aparecen en la obra, algunos provienen de frases célebres: “Dar tiempo al tiempo, que no se ganó Zamora en una hora”; otros encierran una profunda sabiduría filosófica y otros han pasado a la literatura como el que toma don Luis de Góngora para ilustrar su letrilla “Ande yo caliente y ríase la gente” en todo caso, Cervantes recoge toda la filosofía práctica elaborada por los españoles a lo largo de siglos.
Departamento de Lengua Castellana y Literatura (M.ª Dolores Martínez).

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