
8. EL CONOCIMIENTO DE LA TIERRA Y EL COSMOS EN EL QUIJOTE
Cervantes vivió una época gloriosa con respecto al conocimiento que había sobre la tierra, los planetas y las estrellas. Poco después de que Cervantes publicara la Primera parte del Quijote (1605), Galileo construyó el primer telescopio (1609): una lente de 5 cm . de diámetro que daba sólo 30 aumentos, pero que sirvió para ampliar la observación del cosmos.
En el capítulo 29 de la Segunda parte de la novela (1615) , Cervantes establece un diálogo entre el saber científico, representado por don Quijote y el saber popular expresado por Sancho. Este diálogo tiene lugar cuando ambos están atravesando el río Ebro en una pequeña embarcación encantada:
- (...) Pues ya habremos recorrido por lo menos setecientas leguas, que serán casi la mitad de los trescientos sesenta grados del globo de la tierra, según el cómputo del sabio cosmógrafo Ptolomeo.
- Por Dios -dijo Sancho- vaya testigo que me trae, un puto con algo de meón, o de meo, o como se diga.
Riose don Quijote de la interpretación que Sancho había dado a las palabras «cómputo» y «Ptolomeo», y le dijo:
-Sabrás, Sancho, que los españoles que se embarcan en Cádiz para ir a las Indias Orientales (América), saben cuándo pasan el ecuador porque se les mueven los piojos. Así que pásate la mano por el muslo, y si no encuentras cosa viva es que lo hemos pasado.
- No hay necesidad de hacer esas experiencias -respondió Sancho-, porque veo con mis ojos que no nos hemos apartado de la ribera ni cinco varas, porque allí están Rocinante y el rucio, donde los dejamos.
- Haz, Sancho, la averiguación que te he dicho, pues tú no entiendes nada de paralelos, zodíacos, polos, equinoccios y medidas de la esfera celeste y terrestre.
Departamento de Ciencia.

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